lunes, 31 de octubre de 2011

Un ser humano de verdad

Disponible en:http://www.animalpolitico.com/2011/07/duarte-y-solalinde-se-reunen-a-puerta-cerrada-discuten-paso-de-migrantes-en-veracruz/
El peligro es un caníbal que los acecha sin tregua en todo su viaje, y el hambre y la sed son algunos de muchos obstáculos. Cada día, entre 800 y 1000 inmigrantes centroamericanos, llegan al albergue del padre Alejandro Solalinde, “Hermanos en el camino”, que está ubicado en Ixtepec, México. Este Albergue funciona como un hostal de descanso para los desprotegidos, en donde son atendidas y saciadas sus necesidades básicas. Es como encontrar un vaso de agua en medio del desierto. Los ingresos del albergue se basan en donaciones que, por lo general, provienen de organizaciones no gubernamentales. El espacio del hostal es el reflejo de los donativos. Además, gobiernos estatales de México han apoyado al padre y las personas particulares también han hecho sus aportes.

El padre Solalinde, un hombre de origen mejicano, humilde, de buen humor y gran determinación, dedicado a ayudar a quienes más lo necesitan, dijo sentirse orgulloso y bien con sí mismo al ayudar a tantas personas indocumentadas que salen en busca de un sueño en medio de un mar de pesadillas y con un futuro incierto en el horizonte. Solalinde expresó en la conferencia que ofreció en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), que prefiere regalar el dinero, en lugar de gastarlo, y que no hay mejor forma de hacerlo que ayudando a los inmigrantes, a los que son maltratados en los caminos de su propio destino. El religioso ha sido víctima de artimañas por parte de sectores que están en desacuerdo con la labor que desempeña como “el Romero mejicano”.

Todos sabemos a lo que están expuestas las personas que deciden abandonar su país de origen con el fin de mejorar su condición económica y la de su familia. Los indocumentados son mercancías y presas fáciles de grupos como “Los Zetas”. Son sometidos por estos grupos de secuestro: muchos son capturados y privados de libertad sin saber qué será de su destino. Luego, los delincuentes tratan de contactar a sus familiares para pedir exorbitantes cantidades de dinero a cambio de su libertad. Se aprovechan de su situación y violentan sus principios y, en sí, los violentan de muchas maneras.

La situación de los grupos vulnerables del sector femenino puede variar, en comparación al sector masculino, ya que pueden ser forzadas a ejercer labores como prostitutas o empleadas de los mismos delincuentes: encargadas de proveer atención a los secuestrados y a los secuestradores, por ejemplo. La corrupción es un factor que alimenta el nivel de violencia e inseguridad de los inmigrantes. Funcionarios importantes de México han sacado provecho de la condición de los desprotegidos. Cabe destacar que el padre ha sido perjudicado por atentados de parte de autoridades y personajes mejicanos, incluso, intentaron quemar al padre Solalinde junto con el albergue, pero no lo lograron.
Disponible en:http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/114667

La misión de Solalinde es un claro ejemplo de amor al prójimo, humanismo y entrega que, sin importar las adversidades, sigue adelante con toda su fuerza y voluntad.
“El flujo migratorio no se va a detener nunca si no se mejoran las condiciones de los países de origen”. Solalinde.

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